El día 15 de Octubre fue el cumpleaños de mi chico, y como no, le hice una tarta. La elegida fue la Sacher, básicamente porque a Carlos le encanta el chocolate y cuanto más puro mejor. La tarta quedó de escándalo, estaba francamente buena, y al día siguiente, fría de la nevera todavía estaba más rica.
Esta famosa tarta Vienesa debe su nombre al Hotel Sacher, cuyo fundador la elaboró por primera vez en 1832. La receta fue secreta hasta que su heredero la popularizó a lo largo y ancho del mundo.
INGREDIENTES:
100 gr. de chocolate negro troceado.
250 ml. de agua.
125 gr. de mantequilla reblandecida.
250 gr. de azucar moreno.
3 huevos.
150 gr. de harina bizcochona.
25 gr. de cacao en polvo.
60 gr. de almendras molidas.
100 gr. de mermelada de albaricoque caliente.
50 gr. de chocolate negro fundido con un poquito de mantequilla.
PARA LA COBERTURA:
200 gr. de chocolate negro troceado.
160 ml. de nata.
Yo lo amase con la thermomix, adaptando la receta según me parecía y la verdad es que acerté y adelante mucho, pero aquí pondré el modo tradicional ya que no recuerdo los tiempos que utilicé.
Engrasamos un molde de unos 22 cm. de diámetro y cubrimos el fondo de este con papel de horno. Precalentamos el horno a 160º.
Echamos el agua y el chocolate troceado en un cazo y lo deshacemos a fuego lento. Lo retiramos del fuego y reservamos.
En un cuenco batimos la mantequilla y el azúcar con las varillas eléctricas hasta que estén bien mezcladas y vamos incorporando los huevos de uno en uno mientras batimos. La mezcla parece que está cortada, pero no importa luego se ligará.
Ahora añadimos la harina tamizada, el cacao, las almendras molidas y el chocolate que habíamos reservado. Mezclamos bien y vertemos en el molde. Horneamos durante 1 h. y 10 min. aproximadamente. Sacamos del horno y desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Cuando esté completamente frío (yo lo hice la noche anterior), lo dividimos en 2 discos con un cuchillo de sierra y rellenamos con la mermelada que habremos calentado durante 10 seg. en el microondas.
Para hacer la cobertura no tenemos más que fundir el chocolate con la nata en un cazo a fuego suave y sin parar de remover con mucho cuidado para que no llegue a hervir. Cuando se haya templado un poco cubrimos la tarta con la cobertura ayudándonos de una espátula. Dejamos a temperatura ambiente hasta que cuaje la cobertura.
En la foto por acción del flash parece de chocolate con leche, pero os garantizo que es de chocolate bien oscuro. Ahora con los 50 gr. de chocolate fundido y un poco más de gracia que yo, ponemos el mensaje que queramos, normalmente SACHER, aunque en mi caso, con muy poco tino, puse FELIZ CUMPLE.
En cualquier caso lo importante era el sabor, y eso si quedó estupendo. Aquí os dejo el cortecito.