Jó qué buenos que estaban. Los hicimos entre mi hermana Reme y yo y fueron todo un éxito, no podíamos parar de comer buñuelitos.
Aquí en Alicante es muy típico comer estos buñuelos el Día de Todos los Santos, y las confiterías están llenas de ellos, y te meten unos clavos importante, aunque si es verdad que los ingredientes son de los más económico, hacerlos tiene su faenita.
Yo hice la crema pastelera con la Thermomix, y desde luego se gana mucho tiempo y sale perfecta, tan solo 7 min..
CREMA PASTELERA
Ingredientes (para 600 gr.):
500 ml. de leche.
100 gr. de azúcar.
1 cucharadita de azúcar avainillado.
50 gr. de maicena.
3 huevos.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 7 munutos a 90º vel. 4.
Retiramos a un bol y cubrimos con un film trasparente pegado a la superficie de la crema. Dejamos enfriar.
La masa de los buñuelos la hice a mano ya que estába en el pueblo y no me apeteció ir cargada con la maquinita solo para hacer esta masa, así es que me tocó darle al brazo. La receta la saque del blog Cocina Arte, y Elenna la hizo con la Thermo, yo como ya he dicho la hice a mano y aunque con un buen dolor de brazo, la masa quedo perfecta también.
Ingredientes:
125 ml de agua
125 ml de leche
75 grs. de mantequilla
25 grs. de azúcar
1 pellizquito de sal
un trozo de piel de limón
150 grs. de harina de repostería
1 cucharadita pequeña de levadura royal
3 huevos
Azúcar glass, blanquilla y canela para espolvorear.
Aceite de girasol para freír los buñuelos.
Crema pastelera.
En una cazuela ponemos agua, la leche, la mantequilla, la corteza de limón, la sal y el azúcar y llevamos a ebullición.
Echamos la harina y la levadura de golpe y con una cuchara de madera mezclamos enérgicamente. Aquí el brazo aún aguanta bien..Dejamos enfriar la masa durante unos 15 min.
Cuando la masa ya se ha enfriado un poco vamos añadiendo los huevos de uno en uno mezclando muy bien cada vez, aquí el brazo ya empieza a sufrir y si tenemos alguien al lado para que nos vaya sustituyendo de vez en cuando se agradecerá.
Ponemos una sartén amplia con abundante aceite de girasol y calentamos, vamos formando bolitas con 2 cucharas de un tamaño poco más grande que una avellana ya que suflan bastante (en cualquier caso ir probando hasta dar con el tamaño deseado), cuando estén doraditos los vamos sacando a una fuente con papel absorvente para que escurran el máximo de aceite.
Cuando estén frios, les hacemos un cortecito con la tijera y con una cucharilla los vamos rellenando con la crema pastelera. Finalmente reozamos con una mezcla de azucar y canela o bien con azucar glas, aunque a nosotros nos gustaron más de la primera manera.
No es necesario que espereis a hacerlos al año que viene, este sábado mismo os los podeis hacer para merendar y vereis qué delicia, eso sí, aviso, una vez que empiezas no puedes parar de comerlos.
