Ya os dije que seguiría intentandolo, y así ha sido, hoy mismo lo he vuelto ha intentar, y esta vez el resultado ya me ha gustado mucho más, en las fotos vosotros mismos lo vais a apreciar.
Tengo que decir que he cambiado un poco la receta. Anoche hablé con mi amiga Lola que es panadera, pero vamos panadera de las de tener un horno y con una tradición familiar de dos generaciones, y le pedí que mirara mi blog a ver que le parecia. Me dijo que esa masa estaba muerta, ja, ja, si, si, la masa estaba muerta. Veis como yo sabia que no, que no estaba bien. En fin el caso es que me dijo que por la noche me hiciera un poquito de masa madre y que se la incorporara a la que hiciera en el dia, y además que pusiera mitad harina de fuerza, mitad harina normal. Yo, que como ya sabeis soy muy obediente así lo hice, y claro la cosa a mejorado. Ya se que me he saltado un paso y que Su más adelante nos daba las indicaciones para hacer pan con masa madre, pero bueno, como iba de la mano de Lola, me lancé.
Ya así cruditas tenian un aspecto totalmente distinto a las de ayer, y también es verdad que he manejado mejor la masa a la hora de darle forma.
Al hornearlas la pinta tambieén es diferente, mucho mejor, aunque se me ha ido la mano con la harina pero el corte....en el corte es donde realmente se ve una mejora importante.
Eh? que me decis, mucho mejor ¿verdad? hasta le he hecho la merendieta a Julia con este pan (con el de ayer no me hubiera atrevido, ja, ja)
Ahí con su aceitito, rico, rico, ja, ja (la foto es un pelín cutre pero es que se me hacia tarde).
Bueno pues hoy estoy más satisfecha que ayer. Entrenaré un poco más con este pan y me adentraré en otros más sofisticados. Saluditos.




